Elegir mal la talla de un corrector de postura es la razón más común por la que acaba en un cajón. Si aprieta, molesta y dejas de ponértelo; si queda holgado, no hace la tracción que tiene que hacer y no notas nada. Esta guía explica cómo acertar a la primera.
Por qué la talla de un corrector no se elige como la de una camiseta
En ropa, la talla depende sobre todo del contorno. En un corrector postural intervienen tres medidas a la vez:
- La altura, porque determina la distancia entre los hombros y la cintura, que es el recorrido que tienen que cubrir las correas.
- El contorno de cintura, porque ahí es donde cierra la banda principal.
- El peso, porque influye en el volumen del torso y en la tensión que necesitas.
Por eso las tablas de tallas de los correctores dan rangos de las tres cosas, y por eso a veces una persona encaja en una talla por altura y en otra por peso.
Cómo medirte en dos minutos
- Altura. Descalza, de espaldas a una pared, con los talones juntos y la mirada al frente.
- Contorno de cintura. Con una cinta métrica, a la altura del ombligo, sin apretar y sin meter tripa. Respira normal y mide al soltar el aire.
- Peso. Por la mañana, en ayunas, es el valor más estable.
Apunta los tres números antes de mirar ninguna tabla. Si miras la tabla primero, es fácil «ajustar» las medidas hacia la talla que te apetece.
La regla de oro: si estás entre dos tallas, elige la mayor
Es la duda que aparece siempre, y la respuesta es casi siempre la misma. Un corrector que queda un poco grande se ajusta con las correas y funciona. Uno que queda pequeño no se puede agrandar, aprieta en las axilas y termina abandonado.
Hay una excepción: si te quedas en el extremo más bajo de los tres rangos de la talla mayor (altura, cintura y peso a la vez), entonces sí conviene la menor.
Señales de que has acertado con la talla
- Puedes meter dos dedos entre la correa y el hombro sin forzar.
- Notas una tracción suave hacia atrás, no un tirón.
- Puedes levantar los brazos por encima de la cabeza sin que se clave.
- Al quitártelo no hay marcas rojas profundas.
Señales de que te has equivocado
- Hormigueo o pérdida de sensibilidad en brazos o manos: quítatelo de inmediato. Está comprimiendo demasiado.
- Roce en las axilas al cabo de veinte minutos.
- Tienes que apretar las correas al máximo para notar algo: la talla es grande.
- No puedes cerrar la banda de la cintura: la talla es pequeña.
Cuánto tiempo llevarlo los primeros días
Aunque la talla sea la correcta, empieza con sesiones cortas: 15 o 20 minutos, e ir subiendo poco a poco hasta una o dos horas al día. La musculatura de la zona alta de la espalda necesita adaptarse, y ponerse cuatro horas el primer día es la forma más rápida de acabar con agujetas y dejarlo.
Una advertencia honesta
Un corrector postural es una ayuda y un recordatorio físico, no un tratamiento médico. No sustituye al ejercicio, ni al fortalecimiento de la espalda, ni a la valoración de un profesional. Si tienes una lesión diagnosticada, escoliosis, hernia discal o un dolor que no se va, consúltalo con tu médico o tu fisioterapeuta antes de usar cualquier corrector.
La tabla del Dronelva™ Align
Nuestro corrector de postura Dronelva™ Align tiene cinco tallas, de la S a la XXL, con referencia de altura y peso en el propio selector y la tabla completa en la ficha, dentro del desplegable «Guía de tallas».
Si después de medirte sigues dudando, escríbenos a soporte@dronelva.com con tu altura, tu cintura y tu peso, y te decimos cuál te corresponde. Y si al recibirlo no es la tuya, tienes 30 días para cambiarlo o devolverlo.